Los acreedores de Tv Azteca han manifestado una profunda preocupación, alertando sobre la posible ejecución de transferencias fraudulentas de activos por parte de la televisora. Esta maniobra estaría diseñada, según sus alegatos, para ocultar bienes y evadir el pago de una deuda que asciende a más de 600 millones de dólares.
En medio de estas acusaciones, los acreedores, representados por The Bank of N.Y. Mellon, buscan escalar la responsabilidad del pago a Grupo Salinas y a su presidente, Ricardo Salinas Pliego. Argumentan que existe una estrecha relación entre ambas entidades que justificaría su corresponsabilidad financiera.
Documentos judiciales obtenidos por La Jornada revelan que la desconfianza de los acreedores surge de supuestos archivos incorrectos y una notable falta de transparencia por parte de Tv Azteca. Sospechan que el proceso de concurso mercantil en México podría ser una táctica dilatoria para evitar cumplir con sus obligaciones financieras.
La preocupación se intensificó al observar que Tv Azteca no ha presentado estados financieros ni otra información que pudiera demostrar posibles transferencias de activos a empresas relacionadas. Esto sugiere que la empresa podría estar ocultando su situación real y moviendo bienes fuera del alcance de sus acreedores.
El concepto de “alter ego” es fundamental en este litigio, ya que, en el derecho estadounidense, permite “levantar el velo corporativo”. Con ello, los acreedores buscan argumentar que no existe una separación real entre Tv Azteca y Grupo Salinas, haciendo a esta última directamente responsable de los bonos vencidos en agosto de 2024.
La cronología de los eventos ha alimentado las sospechas. El 26 de febrero de 2026, Tv Azteca anunció su intención de solicitar el concurso mercantil en México. Sin embargo, un día después, su defensa no mencionó este hecho ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, generando dudas sobre la veracidad de sus comunicaciones.
Posteriormente, en un intento de la defensa de Tv Azteca por oponerse a una conferencia judicial solicitada por los acreedores, la televisora afirmó que el concurso mercantil “aún no se había presentado”. Sin embargo, el mismo día, se filtró la noticia de la presentación del concurso, y los abogados de Tv Azteca tuvieron que admitirlo, alegando un “PDF incorrecto”.
Los acreedores enfatizan que estas acciones previas de Tv Azteca, que ya habían llevado a una orden judicial anti-demanda en Estados Unidos, ahora se ven exacerbadas por las “presentaciones y declaraciones públicas” inconsistentes. Esto aumenta sus preocupaciones sobre “posibles transferencias fraudulentas u otros abusos”.
Ante este escenario, los acreedores han solicitado a los jueces que, en un plazo de siete días, se les proporcione información detallada sobre el estado del concurso mercantil de Tv Azteca. Demandan acceso a datos sobre las filiales involucradas y, crucialmente, cualquier transferencia de activos entre la televisora y Grupo Salinas o partes relacionadas, bajo la lupa de las leyes de transferencias fraudulentas de Estados Unidos.





