Aumenta temor ante ‘cacería’ de migrantes en Carolina del Norte

El gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, acusó a la administración Trump de sembrar temor en la población tras el despliegue de operativos migratorios en Charlotte, donde residentes han reportado la presencia de agentes encapuchados, fuertemente armados y en vehículos sin identificación.

Según Stein, las redadas, que se intensificaron en los últimos días, no están generando mayor seguridad sino “fomentando el miedo” en una ciudad de casi 950 mil habitantes.

“Hemos visto agentes con vestimenta paramilitar apuntando a ciudadanos estadounidenses basándose en el color de su piel, perfilando racialmente y recogiendo a personas al azar en estacionamientos y aceras”, denunció el gobernador. “Esto no nos está haciendo más seguros. Está dividiendo a nuestra comunidad”.

La ofensiva federal convierte a Charlotte en el más reciente blanco de una estrategia que la administración Trump justifica como un esfuerzo para combatir el crimen, pese a que los indicadores delictivos muestran una tendencia a la baja y los líderes locales se han manifestado en contra.

Residentes han reportado operativos cerca de iglesias, complejos habitacionales y comercios. Ante la tensión, Stein llamó a la población a mantener la calma y pidió documentar cualquier irregularidad para denunciarla ante las autoridades locales.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Carolina del Norte se convirtió en prioridad debido a las llamadas políticas de santuario, que restringen la cooperación de policías y cárceles con los agentes de inmigración. Aunque varias prisiones del estado sí cumplen las órdenes de detención migratoria, el condado de Mecklenburg —donde se ubica Charlotte— no lo hace, y la policía local tampoco participa en labores de control migratorio. Según DHS, más de mil 400 órdenes no han sido acatadas, lo que —afirma— pone en riesgo a la población.

Autoridades informaron que los agentes realizaron más de 130 arrestos, incluyendo personas sin estatus legal y con supuestos antecedentes penales. Entre los detenidos destacó a un hombre con historial de conducir en estado de ebriedad.

Las tácticas empleadas han generado preguntas y preocupación sobre el destino de los arrestados, la duración del operativo y la posible aplicación en Carolina del Norte de métodos utilizados en otras ciudades, donde han sido ampliamente señalados como agresivos y racistas. En Chicago y Los Ángeles, acciones previas de Bovino motivaron demandas por uso excesivo de la fuerza, incluyendo agentes químicos, y derivaron incluso en la muerte de un hombre durante una parada de tráfico.

No obstante, algunos sectores locales respaldaron la operación. Kyle Kirby, presidente del Partido Republicano del condado de Mecklenburg, expresó en redes sociales que su organización “apoya el Estado de Derecho y la seguridad de cada habitante de Charlotte primero”.

Bovino y otros funcionarios de la administración de Trump defienden que sus tácticas son proporcionales ante lo que describen como crecientes amenazas contra agentes federales. Con información de AP

Lo más visto