México enfrenta un preocupante panorama educativo, al ser calificado como “reprobado” en cuanto a la habilidad lectora de sus estudiantes y el acceso a internet en escuelas primarias. Así lo destaca un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), que subraya la falta de progreso en estos ámbitos cruciales para el desarrollo académico del país.
El Informe de seguimiento de la educación en el mundo de la UNESCO señala que el país no ha logrado avances en la capacidad lectora de los estudiantes que concluyen la educación primaria. Esta situación lo posiciona en la categoría de “Sin progreso”, lo que implica que menos de la mitad de los alumnos de este nivel adquieren las habilidades básicas de comprensión lectora necesarias para continuar sus estudios.
Además del rezago en lectura, el informe enfatiza una grave carencia en conectividad digital. Cifras recientes indican que siete de cada diez escuelas primarias en México carecen tanto de acceso a internet como de computadoras adecuadas para sus estudiantes, una deficiencia que limita severamente las oportunidades de aprendizaje en la era digital.
Este estancamiento en indicadores educativos claves se produce mientras se acerca la fecha límite de 2030 para el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4), que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos. La UNESCO advierte que las metas establecidas parecen cada vez más lejanas para México y otros países.
La problemática se extiende a los niveles de secundaria. El reporte registra un aumento en la tasa de adolescentes fuera de la escuela, pasando del 6% al 8% en secundaria baja y del 25% al 26% en secundaria alta. Este “Sin progreso” en la retención escolar sugiere que la marginación educativa está creciendo frente a las políticas de permanencia.
Persisten los desafíos en el aprendizaje y la equidad
Expertos en la materia han expresado su preocupación. Érik Avilés, director general de Mexicanos Primero capítulo Michoacán, afirmó que los datos de la UNESCO evidencian un declive en los niveles de aprendizaje de los niños mexicanos, y que el sistema educativo no está logrando retener a sus estudiantes adolescentes y jóvenes.
Fernando Ruiz, especialista educativo, resalta que estos hallazgos no son aislados y concuerdan con otras mediciones, como los resultados de PISA 2022, donde México no mostró mejoras en lectura. Cerca de la mitad de los estudiantes no alcanza el nivel básico de comprensión lectora, confirmando un problema estructural que persiste a lo largo del tiempo.
Por su parte, Paulina Amozurrutia, fundadora de Educación con Rumbo (ECR), critica el liderazgo educativo en México, calificándolo de reactivo más que estratégico. Señala que la falta de visión y la débil articulación entre los actores clave han impedido avances significativos, y la eliminación de exámenes estandarizados ha contribuido a este panorama.
Los especialistas coinciden en que estos datos de la UNESCO deben interpretarse como una clara señal de alarma que exige decisiones inmediatas en política pública. El sistema educativo mexicano está acumulando una deuda considerable con la niñez y juventud, al no garantizar el pleno acceso, el aprendizaje efectivo y la participación activa de sus estudiantes, comprometiendo así su futuro.





