La reconocida actriz Erika Buenfil, figura emblemática de las telenovelas, ha compartido públicamente una dolorosa experiencia personal y financiera. Durante una entrevista, la intérprete reveló los detalles de un fraude bancario que resultó en el vaciamiento de todas sus cuentas de ahorro, dejándola en una situación de extrema vulnerabilidad económica.
La crisis comenzó cuando, al revisar su estado de cuenta para una compra rutinaria, Buenfil descubrió con asombro que su saldo era cero. Este alarmante hallazgo se produjo meses después de que una exempleada de la institución bancaria, quien aún conservaba acceso a información confidencial, hubiera orquestado una serie de transferencias indebidas.
⚠️ “Fue horrible, muy angustiante”: Erika Buenfil revela que un fraude bancario la tomó por sorpresa. #TodoParaLaMujer con Maxine Woodside (@maxwoodside) pic.twitter.com/5rJ2SZmU33
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) March 12, 2026
El modus operandi del fraude y sus implicaciones
La mecánica del fraude se caracterizó por la activación recurrente de múltiples pólizas de seguros médicos, las cuales drenaron sus recursos financieros mes a mes sin que ella lo detectara a tiempo. La actriz bromeó diciendo que “tenía hasta asegurada la uña” para ilustrar la cantidad y variedad de cargos aplicados a su cuenta.
Al intentar cancelar estos cobros ilícitos, Buenfil se encontró con barreras técnicas, ya que las pólizas contaban con bloqueos que impedían su anulación. Esta situación prolongó el daño económico, dejando sus cuentas expuestas a extracciones automáticas por un considerable periodo.
En el podcast “Mi mejor error”, la actriz narró el profundo impacto emocional: “Fue horrible, me angustié, la pasé muy mal porque se llevaron todos mis ahorros, mis tarjetas de crédito fueron congeladas, quedé atada de manos”. Este difícil momento se agravó por la ausencia de un contrato laboral vigente, complicando aún más su capacidad de respuesta.
Estrategias de supervivencia y el camino a la recuperación
Ante la falta de ingresos y la imposibilidad de acceder a sus fondos, Erika Buenfil se vio obligada a recurrir a soluciones drásticas. Buscó apoyo entre sus amistades y optó por vender parte de su joyería personal, como una forma de obtener liquidez inmediata.
Una amiga cercana, proveniente de Estados Unidos, le brindó un respaldo fundamental en esta etapa crítica. Adicionalmente, gracias a contactos en el medio artístico, la actriz consiguió un empleo temporal en el teatro, lo que le permitió generar algunos ingresos. “Con todo eso conseguí 50 mil pesos. Un señor del banco me abrió una cuenta de crédito pequeña para poder salir de todo esto… no podía ni ir a los taquitos, es horrible”, relató.
La responsabilidad de mantener a su hijo Nicolás fue un motor importante en medio de la adversidad. “Yo con la responsabilidad de mi hijo tuve que pedir prestado; no podía estar pasando eso. El dinero no es lo más importante, pero sí es importante”, afirmó Buenfil, destacando la presión que sentía.
Finalmente, la oportunidad de integrarse al elenco de una nueva telenovela marcó el punto de inflexión en su proceso de recuperación. Este golpe económico, aunque devastador, la impulsó a “subir” desde el fondo, demostrando su resiliencia y capacidad para superar los desafíos.





