Un ejemplar de delfín fue hallado sin vida este día en las playas del municipio de Alvarado, en el estado de Veracruz. Este descubrimiento se dio en la zona conocida como la Riviera Veracruzana, cerca del área conurbada de Veracruz-Boca del Río, generando atención entre la comunidad y las autoridades.
Horas después del hallazgo, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA) intervino para realizar una inspección técnica. Tras un análisis detallado del mamífero marino, la dependencia descartó que la causa de su muerte estuviera relacionada con la contaminación por hidrocarburos o con factores ambientales adversos.
De acuerdo con la evaluación de los especialistas, el delfín, una hembra de la especie Tursiops truncatus (delfín nariz de botella), se encontraba en un avanzado estado de descomposición. La inspección física reveló una hemorragia severa como la causa más probable de su deceso, ocasionada por una lesión traumática que resultó en la amputación completa de su aleta caudal.
Durante la necropsia interna, se aplicaron protocolos técnicos rigurosos. No se detectó la presencia de hidrocarburos, residuos contaminantes o cuerpos extraños dentro del animal. Además, el estómago solo contenía restos de alimento en proceso de digestión, y tanto el tracto intestinal como las vías respiratorias no mostraron anomalías.
Este suceso se produce en un contexto de alarma por parte de diversas organizaciones ecologistas, quienes han alertado sobre los graves efectos de un derrame de hidrocarburo en aguas del Golfo de México. Dichas organizaciones han señalado que las manchas de crudo han llegado a las costas de la región.
Greenpeace y la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México han denunciado que la extensión del derrame petrolero en el sur de Veracruz abarca aproximadamente 630 kilómetros de litoral. Según estas organizaciones, los residuos de crudo han sido detectados en playas veracruzanas desde principios de marzo, afectando incluso zonas al norte como Tuxpan y Tamiahua.





