Un reciente fallo judicial ha dado un giro inesperado en la disputa legal entre los actores Blake Lively y Justin Baldoni. El magistrado Lewis J. Liman desestimó gran parte de las acusaciones interpuestas por Lively, específicamente diez de las trece que había presentado contra su colega de reparto.
Entre las denuncias desestimadas se encuentran las de acoso sexual, difamación y conspiración. Sin embargo, el caso continúa por otras tres acusaciones relacionadas con incumplimiento de contrato, represalias y complicidad en represalias, lo que mantiene el litigio en curso.
La controversia surge a raíz del rodaje de la película “It ends with us” (“Romper el círculo”), donde ambos actores compartieron pantalla. Lively había denunciado públicamente haber sufrido acoso sexual por parte de Baldoni durante la producción de la cinta.
Según la información, el juez desestimó las acusaciones de acoso porque la conducta señalada habría ocurrido en Nueva Jersey, mientras que la base legal de Lively se fundamentaba en leyes californianas. El tribunal dictaminó que la ley de California no era aplicable en este contexto, absteniéndose de pronunciarse sobre el fondo de los señalamientos de acoso.
La abogada de Blake Lively ha enfatizado que el caso “ha estado y seguirá centrado en lo que llamó devastadora represalia”. Argumentó que los acusados tomaron “medidas extraordinarias para destruir la reputación de Blake Lively” por defender la seguridad en el set, un punto clave que se llevará a juicio.
Desde el inicio del pleito en 2024, Justin Baldoni ha mantenido su postura, afirmando que Lively no solo estuvo de acuerdo con el guion, sino que también influyó en él y en el proceso de rodaje, contribuyendo a una mejora general del proyecto.
El distanciamiento entre ambos artistas se hizo evidente durante la promoción de la película, donde su comportamiento mutuo alimentó las especulaciones sobre problemas en la relación. Fue entonces cuando comenzaron a circular versiones sobre conflictos y acusaciones de que Lively había sido afectada por Baldoni.
De acuerdo con documentos obtenidos por TMZ, Lively había presentado una demanda alegando que su colega le había provocado “angustia emocional severa”. Además, la actriz tenía una serie de requisitos específicos para trabajar en la película, como no mostrar videos de mujeres desnudas ni hablar de supuestas adicciones o conquistas sexuales delante de ella.
Por su parte, el abogado de Baldoni ha declarado que Lively causó inconvenientes durante la producción, llegando a amenazar con no presentarse en el set ni participar en la promoción de la película, lo que habría complicado aún más la situación.
Las acusaciones restantes que no fueron desestimadas serán llevadas a juicio el próximo 18 de mayo, lo que augura un nuevo capítulo en esta mediática batalla legal entre las estrellas de Hollywood.





