En las primeras horas del martes 7 de abril de 2026, la policía estatal de Tlaxcala recurrió a gases lacrimógenos, una tanqueta de agua y sometimientos físicos para dispersar a miembros del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano. Estos grupos mantenían un bloqueo carretero como parte de un paro nacional agrícola y transportista, que había comenzado el lunes anterior.
El operativo, que se intensificó alrededor de las 05:00 horas, se llevó a cabo en la carretera federal México-Veracruz, a la altura del municipio de Nanacamilpa. Según reportes, se observó la llegada de más patrullas y un mayor número de agentes, y se presume que varios campesinos fueron detenidos durante la acción policial.
Previamente, un representante de la oficina de Gobernación federal en Tlaxcala había acudido al lugar para intentar negociar. La propuesta consistía en liberar la vía a cambio de una reunión con la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural el lunes siguiente, una oferta que fue rechazada por los agricultores.
🚨🇲🇽 | “¡No! ¡Déjenlo, es de la tercera edad!”: El narcogobierno reprimió las protestas de los civiles , campesinos y transportistas en Tlaxcala usando la fuerza policial que no emplean contra el narco: Se reportan extraoficialmente varios heridos. pic.twitter.com/UokDXsmq74
— La Derecha Diario México (@DerechaDiarioMX) April 7, 2026
Momentos antes de las 06:00 horas, la situación escaló cuando los elementos policíacos comenzaron a lanzar gases lacrimógenos contra los manifestantes. Además, la tanqueta de agua fue desplegada, iniciando la represión de la protesta y forzando la dispersión de los grupos.
Según transmisiones en vivo realizadas por los propios campesinos durante el incidente, había incertidumbre sobre el paradero de algunos de sus compañeros, mientras otros eran perseguidos y amenazados por los granaderos. Emigdio Taboada, portavoz del movimiento en Tlaxcala, calificó el operativo de “canallada” y “acto cobarde”, responsabilizando a las autoridades estatales y federales por la integridad física de los manifestantes y sus tractores.
El paro nacional agrícola y transportista, iniciado en Tlaxcala el 6 de abril, buscaba diversas reivindicaciones. Entre ellas, mejores precios para los granos, la salida de México del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), un precio justo para la gasolina, la eliminación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), y el acceso a financiamiento a través de una banca de desarrollo.
Ante los hechos de la mañana, el liderazgo nacional del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) emitió un comunicado a través de sus redes sociales. En este, condenaron el despliegue policial, responsabilizaron directamente a la gobernadora Cuéllar Cisneros por la seguridad de los productores y exigieron el retiro inmediato de las “fuerzas represivas”, así como la instalación de una mesa de diálogo resolutiva.
Hasta el momento, la situación específica de los integrantes del FNRCM en Tlaxcala permanece incierta. Por su parte, Antonio Martínez Velázquez, vocero del gobierno del estado, informó que la circulación en las vías afectadas ya había sido restablecida y anunció una próxima rueda de prensa para detallar el posicionamiento oficial sobre el operativo.





