Ante las crecientes disrupciones en Oriente Medio, la República de Corea ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para garantizar la estabilidad de su suministro energético. En un movimiento estratégico, el canciller surcoreano, Cho Hyun, se ha puesto en contacto con sus homólogos de México y Brasil, en busca de una mayor cooperación en seguridad energética.
La llamada telefónica con Roberto Velasco, el canciller mexicano, fue crucial. El ministro Cho solicitó explícitamente el apoyo del gobierno mexicano, reconocido como un importante productor de petróleo en América Latina, para asegurar un flujo constante de crudo para las empresas surcoreanas, vital para su industria.
Más allá de la cuestión petrolera inmediata, Cho también hizo hincapié en la necesidad de reactivar las negociaciones para un tratado de libre comercio bilateral. Además, se planteó la revisión del acuerdo de protección de inversiones, con el objetivo de fortalecer aún más los lazos económicos entre ambas naciones.
De manera similar, el canciller Cho mantuvo una conversación con Mauro Vieira, su homólogo brasileño. Durante este diálogo, explicó la persistente crisis en el suministro de energía y materias primas, derivada de la situación geopolítica en Oriente Medio, lo que impulsa a Seúl a buscar activas alternativas.
Corea del Sur tiene grandes expectativas de ampliar su cooperación con Brasil, otro significativo país productor de petróleo, no solo en la seguridad energética, sino también en el fortalecimiento de las cadenas de suministro. Esta iniciativa complementa los acuerdos de la cumbre entre los presidentes Lula da Silva y Lee Jae-myung en febrero, donde se estableció una asociación estratégica.
La estrategia surcoreana incluye la expansión de sus tratados de libre comercio con diversas naciones latinoamericanas, como parte de una campaña para diversificar sus cadenas de suministro y reducir su alta dependencia del Estrecho de Ormuz, una región frecuentemente afectada por bloqueos.
El país asiático es particularmente vulnerable a cualquier inestabilidad en Oriente Medio. Actualmente, importa cerca del 70% de su petróleo y aproximadamente el 20% de su gas natural de esta región, gran parte de lo cual transita por el Estrecho de Ormuz, subrayando la urgencia de estas nuevas alianzas.





