El Zócalo de la Ciudad de México se transformó en un mar de emociones y fervor, congregando a decenas de miles de seguidores de BTS, conocidos como ARMYs. La expectativa de ver a la aclamada banda de K-Pop surcoreana era palpable, creando una atmósfera vibrante en el corazón de la capital mexicana.
La sorpresa llegó cuando la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acompañada de los integrantes de BTS, apareció en uno de los balcones de Palacio Nacional. Este gesto histórico desató un estruendo de alegría y gritos de emoción entre la multitud, que había esperado por horas para este momento.
El líder del grupo, Kim Nam-joon, conocido como RM, fue el primero en tomar la palabra. Con un “Hola México. We are BTS. Muchas gracias por venir a vernos”, expresó el agradecimiento de la banda, anticipando con entusiasmo su próximo concierto y declarando su amor por el país.
Le siguió Kim Tae-hyung, V, quien, aunque admitió no hablar español fluidamente, compartió su profundo cariño por México. “Extrañamos muchísimo a México, la energía aquí es increíble. Muchas gracias por venir a vernos tanto. Nos vemos la próxima vez. Adiós”, dijo, conmoviendo a la audiencia.
[FULL] #BTS Speech at the National Palace in Mexico City..🇲🇽 pic.twitter.com/vdFL9ZD43H
— BTS Updates, News & Charts ⁷ (@_BTSMoments_) May 7, 2026
La presidenta Sheinbaum añadió un elemento sorpresa al anunciar: “Ya les dije que tienen que regresar el próximo año”. Esta promesa generó una ovación ensordecedora y el cántico “BTS, hermano ya eres mexicano”, sellando el vínculo entre la banda y sus fans mexicanos.
Para muchos asistentes, el evento fue un sueño hecho realidad. Lágrimas de felicidad brotaron entre los seguidores, quienes se abrazaban y compartían la incredulidad de haber presenciado un momento tan significativo, marcando un hito en la historia de la música y la interacción cultural en México.
La histórica aparición de BTS en Palacio Nacional, en compañía de la líder del ejecutivo, subraya no solo el inmenso impacto global del K-Pop, sino también la capacidad de la música para unir culturas y generar experiencias memorables que trascienden fronteras y generaciones.
Minutos después de su emotivo saludo y las palabras de agradecimiento, los ídolos del K-Pop se despidieron del balcón, dejando tras de sí un Zócalo lleno de recuerdos imborrables y la promesa de un futuro reencuentro que sus devotos seguidores ya esperan con ansias.





