Un análisis reciente de CNN, basado en datos de aviación públicamente disponibles, ha revelado un incremento significativo en los vuelos de inteligencia militar de Estados Unidos sobre el espacio aéreo cubano. Esta intensificación sigue un patrón similar al observado en Venezuela e Irán antes de que Washington iniciara operaciones militares en dichos países, generando preocupación sobre una posible escalada en la región.
Desde principios de febrero, la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han llevado a cabo al menos 25 misiones de este tipo, utilizando tanto aviones tripulados como drones avanzados. La mayoría de estos vuelos se han concentrado cerca de las principales ciudades cubanas, La Habana y Santiago de Cuba, en ocasiones a menos de 64 kilómetros de la costa, lo que facilita la recopilación de información sensible.
Las aeronaves empleadas incluyen el P-8A Poseidon, diseñado para vigilancia y reconocimiento marítimo, el RC-135V Rivet Joint, especializado en inteligencia de señales, y drones de gran altitud como el MQ-4C Triton. La singularidad de estos movimientos radica no solo en su proximidad, sino en la repentina aparición de una actividad que era extremadamente rara antes de febrero, coincidiendo con un endurecimiento de la retórica presidencial.
Este aumento en la vigilancia aérea se produce en un contexto de declaraciones más contundentes del presidente Donald Trump contra Cuba. Tras compartir un comentario de Fox News sobre una posible visita a una “La Habana libre”, el mandatario ordenó un bloqueo petrolero contra la isla y reforzó sanciones financieras, justificándolas como medidas contra una supuesta “amenaza” a la seguridad nacional de Estados Unidos, sin aportar pruebas.
CNN destaca que patrones análogos precedieron a operaciones militares estadounidenses en Venezuela, donde el aumento de vuelos de vigilancia visibles al público coincidió con acusaciones de Trump contra Nicolás Maduro y subsecuentes acciones militares no autorizadas por la ONU. Similarmente, una flota de aeronaves de inteligencia y drones vigiló abiertamente la costa sur de Irán antes de ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.
La presencia continua de estos aviones en zonas conflictivas como Ucrania o la península coreana es habitual, pero su despliegue intensificado en Cuba representa un fenómeno novedoso. La capacidad de estas aeronaves para ocultar su ubicación, y el hecho de que no lo hagan, sugiere que Estados Unidos podría estar enviando una señal deliberada, considerada por CNN como “inquietante” para las autoridades cubanas.
En respuesta a estas acciones, el gobierno cubano ha elevado una denuncia ante el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra. La delegación cubana calificó las recientes “medidas coercitivas” impuestas por Estados Unidos, particularmente en los sectores energético, minero y financiero, como “nuevos actos de agresión” y una violación flagrante del derecho internacional y las normas comerciales multilaterales.





