El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha llegado a Pekín para una trascendental visita de estado de dos días, marcando su segundo viaje al gigante asiático desde su primer mandato en 2017. Esta comitiva diplomática se presenta en un momento clave para las relaciones bilaterales entre Washington y Pekín, con una agenda cargada de temas de alta relevancia global.
Acompañando a Trump se encuentra una influyente delegación que incluye al secretario de Estado, Marco Rubio, y destacadas figuras del ámbito empresarial estadounidense como Elon Musk de Tesla, Jensen Huang de Nvidia y Tim Cook de Apple. La presencia de estos líderes tecnológicos subraya la importancia de las tensiones en este sector, uno de los puntos centrales de la discusión.
Durante su estancia, se prevé una reunión cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, en la que abordarán la frágil tregua comercial alcanzada previamente. Además, se espera que discutan las disputas tecnológicas persistentes, la delicada cuestión de Taiwán y la situación de la guerra en Irán, con Washington buscando la cooperación de China para una desescalada en Oriente Medio.
🚨 ÚLTIMA HORA 🚨
🇺🇸🇨🇳 Donald Trump realizará un anuncio “ENORME” durante su reunión con Xi Jinping hoy a las 8:00 PM (hora del Este).
👀 Fuentes cercanas aseguran que podría firmarse un nuevo acuerdo entre Estados Unidos y China.
💰 Además, se espera el anuncio de una… pic.twitter.com/BoSGqhwImh
— MarcianoTech/Finanzas/Vlogs (@MARCIANOPHONE) May 13, 2026
La llegada de Trump no pasó desapercibida en China. Fue recibido con una ceremonia protocolaria a pie de pista por el vicepresidente Han Zheng y otros altos funcionarios. La cobertura mediática fue masiva, con millones de televidentes siguiendo el evento en directo por CCTV y la noticia dominando las principales tendencias en Weibo, la plataforma social china, reflejando el interés público y el deseo de una relación estable y de beneficio mutuo.
Previo a esta cumbre, delegaciones de ambos países, lideradas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, sostuvieron reuniones “constructivas” en Seúl para sentar las bases de la resolución de sus disputas arancelarias. La expectativa es que la visita de Trump consolide estos avances y abra nuevas vías de diálogo.
Entre las demandas específicas, China ha instado a Estados Unidos a manejar con prudencia el asunto de Taiwán y a cesar el envío de armamento a la isla. Por su parte, Trump ha manifestado su intención de pedir a China una mayor apertura para las empresas estadounidenses, buscando equilibrar la balanza comercial y fortalecer los lazos económicos en un entorno de compleja interdependencia global.





