La icónica figura del espectáculo, Maribel Guardia, ha tomado la determinación de reformular su testamento. Esta decisión surge como consecuencia directa de la reciente resolución judicial que la relevó de la tutela de su nieto, José Julián, en favor de la periodista Addis Tuñón, generando un impacto considerable en la planificación patrimonial de la artista.
Previamente, el joven José Julián figuraba como beneficiario universal de la herencia de su abuela. Sin embargo, Guardia ha especificado que, aunque mantendrá una porción considerable de sus activos para él, no será la totalidad, ajustando así su disposición testamentaria. Además, se ha establecido una cláusula que estipula la entrega de estos bienes una vez que el nieto alcance la madurez de 30 años, garantizando una administración responsable de su patrimonio.
Un punto de especial inquietud para la artista radica en la herencia que Julián Figueroa, su hijo fallecido, dejó a su propio hijo. Maribel Guardia manifestó su preocupación sobre cómo estos recursos podrían ser gestionados o incluso empleados para sufragar gastos legales asociados a la madre de José Julián, Imelda Tuñón, lo que podría mermar significativamente el monto final destinado al menor.
Respecto al nombramiento de Addis Tuñón como tutora, la reacción de Maribel Guardia no ha sido de beneplácito. La artista expresó abiertamente su descontento, sugiriendo que esta designación se vincula a conflictos de interés y cuestionando la trayectoria de la periodista, quien, según sus declaraciones, no mostró un involucramiento previo en la vida de su nieto durante los años en que residió bajo su techo.
Guardia criticó la aparente satisfacción de Tuñón con su nuevo rol y lamentó la solicitud de esta para destituir a Marco Chacón, esposo de Maribel, como albacea del testamento de Julián Figueroa. La actriz reiteró que Addis Tuñón nunca visitó a José Julián en ocasiones importantes, lo que le lleva a esperar que su reciente cercanía sea genuina y esté impulsada por un verdadero afecto hacia el niño.





