La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México ha emitido un contundente comunicado desmintiendo las afirmaciones de Maru Campos, gobernadora panista de Chihuahua. Contrario a lo expuesto por la mandataria, la institución capitalina ha aclarado que no existe ninguna imputación en su contra ni se han encontrado delitos que perseguir en relación con un caso del año 2024.
Campos había denunciado públicamente, a través de un video, haber recibido un citatorio para comparecer, lo que interpretó como un intento de reabrir un caso ya cerrado. Sin embargo, la Fiscalía ha sido enfática al señalar que la determinación ministerial concluyó el “no ejercicio de la acción penal” al no hallar elementos constitutivos de delito.
Este episodio se suma a la creciente tensión política entre el partido Morena y el PAN, en el marco de una serie de confrontaciones por la situación en Chihuahua. Previamente, la gobernadora tenía programada una comparecencia ante la Fiscalía General de la República como testigo en una investigación por la supuesta participación de agentes de la CIA en un operativo antinarcóticos.
La mandataria ha manifestado que los recientes citatorios forman parte de una campaña de hostigamiento orquestada por el Gobierno federal y Morena. Adicionalmente, Campos enfrenta una solicitud de juicio político interpuesta por diputados morenistas de Chihuahua, quienes la acusan de traición a la patria por permitir la incursión de agentes estadounidenses en territorio mexicano.
En su defensa, la Fiscalía capitalina ha explicado que el documento recibido por Campos se trataba únicamente de una notificación para una audiencia y que “no constituye una imputación, judicialización o determinación de responsabilidad penal”. Reiteró la inexistencia de un delito a perseguir en el asunto señalado.
El caso que originó la confusión, según Maru Campos, derivaba de una denuncia por supuesto intento de secuestro presentada por el senador Javier Corral. Este último, exgobernador de Chihuahua por el PAN (2016-2022) y antecesor de Campos, ha mantenido una abierta rivalidad política con ella, marcada por acusaciones mutuas de peculado y desvío de recursos.
Javier Corral, ahora parte de la bancada de Morena, no tardó en reaccionar a la polémica. Acusó a Campos de manipular un “mero trámite” jurisdiccional para victimizarse. Corral criticó la supuesta “ironía brutal” de la situación, contrastándola con las acciones que, según él, Campos y sus funcionarios emprendieron en su contra en el pasado.
La confrontación subraya la profunda división y las estrategias de desgaste mutuo que caracterizan el panorama político actual en el estado de Chihuahua, con repercusiones que alcanzan la esfera nacional. Ambos bandos continúan arropando a sus respectivos líderes en esta escalada de declaraciones y acusaciones cruzadas.





