Una jornada de pánico y caos se vivió en el corredor huachicolero de Puebla, donde la detonación de al menos seis pipas con gas LP robado, conocido como “huachigas”, puso en jaque la seguridad de comunidades enteras. Este grave incidente no solo generó alarma sino que también expuso profundas sospechas sobre la complicidad de las autoridades locales con el crimen organizado.
El estallido, que inició con un fuerte siseo de combustible, alertó a los habitantes de la colonia. Momentos después, dos explosiones consecutivas devastaron las cisternas de gas LP en una bodega clandestina, obligando a una evacuación masiva que incluyó a más de mil 700 alumnos de diversos niveles educativos.
La comunidad reaccionó con una mezcla de miedo e indignación, confrontando a las autoridades y acusándolas de proteger a los grupos delictivos a cambio de cuotas, permitiéndoles operar con impunidad en la localidad. Este reclamo puso en evidencia la frustración de los vecinos ante la creciente problemática del robo de combustible.
Ante la magnitud del peligro, planteles escolares colindantes, desde preescolar hasta bachillerato, fueron desalojados de urgencia. Los estudiantes, entre el miedo y el llanto, corrieron hacia zonas seguras para protegerse de la onda expansiva del siniestro que amenazaba con mayores daños.
En medio de la emergencia, la solidaridad emergió como un faro de esperanza. Jóvenes de preparatoria detuvieron su huida para organizar brigadas de apoyo, colaborando con educadoras en el rescate de niños de preescolar y primaria, quienes eran cargados a salvo lejos del peligro.
▶️ #AlertaNacional I ¡Emergencia en Puebla! Explotan cuatro pipas con presunto huachigas en un predio de Tepeaca; autoridades reportaron tres personas lesionadas.
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— Telediario CdMx (@telediario) June 5, 2026
El operativo de seguridad fue extenso, incluyendo el traslado de 60 pacientes del Hospital General de Tepeaca. Asimismo, se evacuó a alumnos y docentes de la Preparatoria 2 de Octubre de la BUAP y del Centro Escolar Miguel Negrete Novoa, garantizando la protección de miles de personas.
Tras controlar la situación, se reportaron tres personas lesionadas, y los vecinos demandaron una evaluación exhaustiva de los daños materiales en sus viviendas, exigiendo una pronta reparación por las afectaciones causadas por la explosión.
El Gobernador Alejandro Armenta se hizo presente en la zona, enfrentando las exigencias de la población. Ante las acusaciones de complicidad, el mandatario morenista prometió una investigación a fondo con la Fiscalía, asegurando que “caiga quien caiga” en la red de corrupción que permite estas operaciones ilícitas.
Las revisiones posteriores revelaron una estructura contigua con más autotanques abastecidos con gas LP, confirmando la magnitud de la operación ilegal. El Presidente Municipal de Tepeaca, Alfredo Velázquez, fue encarado por los residentes, quienes cuestionaron las licencias de funcionamiento de la bodega, a lo que el funcionario afirmó desconocer el registro de la empresa, retirándose entre consignas de corrupción.





