La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha anunciado que su movimiento de protesta, iniciado la semana pasada en la capital, no solo continúa sino que se fortalecerá. Este pronunciamiento surge en respuesta al llamado del gobierno federal para que los educadores concluyan la huelga indefinida.
Los maestros, que mantienen un plantón en la Ciudad de México, exigen mejoras significativas en el sistema de pensiones, un aumento sustancial en sus salarios y condiciones laborales más justas. Estas demandas son el eje central de su movilización, que ha generado interrupciones y debates a nivel nacional.
Previamente, el gobierno había propuesto fortalecer el fondo existente para las pensiones de los trabajadores del Estado y crear una aseguradora pública para su administración. Sin embargo, la CNTE calificó estas ofertas como “insuficientes”, lo que llevó a la continuidad de su paro.
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, había instado a los maestros a cesar las protestas, argumentando que ya existían propuestas y canales de diálogo abiertos. Su comunicado resaltó la necesidad de evitar mayores afectaciones a los alumnos, próximos a concluir el ciclo escolar, así como a comerciantes y visitantes del Centro Histórico.
Ante esta postura oficial, Marcelino Rodarte Hernández, dirigente de la sección 58 de la CNTE en Zacatecas, declaró que la Asamblea Nacional Representativa analizará el documento gubernamental antes de emitir una posición oficial. Aseguró que la huelga y el plantón persisten, con planes de integrar nuevos contingentes en los próximos días.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su preocupación por ciertos sectores de la CNTE que, según ella, buscan “provocación” para generar una respuesta represiva. No obstante, descartó cualquier desalojo forzoso de los manifestantes en la capital.
Sheinbaum, desde Veracruz, enfatizó que la puerta del diálogo permanece abierta, sugiriendo que parte de las movilizaciones podrían tener un objetivo de confrontación deliberada, especialmente a pocos días del partido inaugural del Mundial de Fútbol en la Ciudad de México.
La mandataria también defendió la política salarial implementada durante la administración anterior y continuada por la suya, destacando incrementos superiores a los de periodos neoliberales. Reconoció que revertir el esquema de pensiones previo a 2007 requeriría recursos presupuestarios “muy elevados”.





