El Partido Acción Nacional (PAN) ha emitido un comunicado reconociendo los resultados desfavorables obtenidos en las recientes elecciones para el Congreso de Coahuila. A pesar de la contundente derrota, la dirigencia del partido ha desestimado que este escenario sea un reflejo de la situación política a nivel nacional.
Con el 85% de las actas computadas, el PAN apenas alcanzó un 2.17% de la votación total, una cifra significativamente por debajo del umbral del 3% requerido por la ley para mantener sus prerrogativas estatales. Este resultado obliga a una profunda reflexión interna sobre la dirección del partido en la entidad.
Desde la cúpula panista se ha argumentado que los desenlaces en Coahuila obedecen a “condiciones particulares” del estado, lo que impide extrapolar estos números al contexto político general de México. Insisten en que la dinámica local difiere de la nacional.
Contrario a lo que podría sugerir el fracaso coahuilense, el PAN afirma que a nivel país están experimentando una “tendencia clara de crecimiento y consolidación”. Se posicionan como la principal alternativa política frente al partido en el poder, Morena.
La evaluación interna también subraya la importancia de “duplicar” los esfuerzos y fortalecer la identidad partidista. Reconocen la necesidad de construir una oferta política con mayor cercanía a la ciudadanía, presentando perfiles más competitivos y claramente identificables para los electores.
Cabe recordar que, hace unos años, específicamente en 2017, el PAN estuvo a punto de alzarse con la gubernatura de Coahuila, consolidándose como la segunda fuerza política del estado durante un periodo considerable, e incluso siendo la primera por tres años. Este historial contrasta fuertemente con los resultados actuales.





