El Pentágono ha dado un paso significativo al actualizar su lista de empresas chinas con supuestos lazos con el ejército del régimen, incorporando a nombres de gran calado en el sector tecnológico y automotriz. Entre las adiciones más destacadas se encuentran Alibaba, el gigante del comercio electrónico y la nube; Baidu, líder en búsquedas y nuevas tecnologías; y BYD, un peso pesado en la fabricación de vehículos eléctricos a nivel global.
Esta designación, publicada en el Federal Register, eleva el total de entidades señaladas a 188 y forma parte de un esfuerzo por ampliar el alcance de las restricciones estadounidenses. Estas medidas afectan el capital, la tecnología y los contratos de defensa a los que las compañías chinas pueden acceder en Estados Unidos, reflejando una creciente preocupación por la seguridad nacional y la fusión civil-militar de China.
La lista, conocida como 1260H o CMC, se emite anualmente en cumplimiento de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2021. Para ser incluida, una empresa debe operar directa o indirectamente en suelo estadounidense y, según el Pentágono, contribuir a la estrategia de fusión civil-militar de Pekín. Aunque la designación no impone sanciones inmediatas, sí impedirá al Departamento de Defensa contratar o adquirir bienes y servicios de estas compañías en el futuro.
En el caso de Alibaba, la justificación del Pentágono señala su papel en el fortalecimiento de la base industrial de defensa de China, ligándolo directamente al Ministerio de Industria y Tecnología de la Información. BYD y Baidu fueron designadas por razones similares, completando así un trío de referentes chinos en inteligencia artificial —junto con Tencent, agregada en 2025— bajo la misma categoría restrictiva.
Otras adiciones notables incluyen a la firma de biotecnología WuXi AppTec, el fabricante de robots Unitree, la empresa de robótica con IA RoboSense Technology, el fabricante de vehículos eléctricos Nio, así como productores solares como JA Solar y Trina Solar. También se suman compañías de tecnología lidar como Hesai y RoboSense, y el fabricante de equipos de red TP-Link, evidenciando un escrutinio amplio a diversos sectores de la innovación china.
La actualización también trajo consigo la reincorporación de dos importantes fabricantes de chips de memoria, ChangXin Memory Technologies (CXMT) y Yangtze Memory Technologies (YMTC), que previamente habían sido retiradas de una versión anterior y efímera de la lista. Esta acción revierte una decisión que había generado críticas en sectores del Congreso estadounidense.
En respuesta a estas acciones, la embajada china en Washington ha acusado a Estados Unidos de “extralimitarse en el concepto de seguridad nacional” y de elaborar “listas discriminatorias para perseguir a empresas chinas”. La representación diplomática ha insistido en que las compañías chinas operan respetando las leyes internacionales y ha exigido un entorno justo para su desarrollo.
Alibaba y Baidu, por su parte, han negado en el pasado las afirmaciones sobre su apoyo al ejército chino. Esta lista, que ya superaba el centenar de empresas antes de esta actualización, abarca sectores tan diversos como aerolíneas, hardware, construcción y comunicaciones, reflejando la complejidad de las relaciones comerciales y geopolíticas entre ambas potencias.





