En un movimiento que sacude el panorama político-judicial, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, actualmente bajo proceso por presunta delincuencia organizada ligada al “huachicol fiscal”, ha emitido una nueva y contundente carta. Dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum, al secretario de Marina Raymundo Pedro Morales Ángeles y a la opinión pública, la misiva reaviva el debate sobre los responsables de esta compleja red de contrabando de combustible.
El documento, difundido por el periodista Manuel López San Martín, presenta una acusación directa: el mando naval sostiene que los “verdaderos culpables” de la red de contrabando se encuentran entre los propios compañeros del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Farías Laguna afirma ser un “chivo expiatorio” en una narrativa construida para desviar la atención de los verdaderos beneficiarios.
El vicealmirante asegura en su carta que la Secretaría de Marina está ocultando información crucial que podría fortalecer su defensa. Según Farías Laguna, la institución ha reservado datos bajo el pretexto de “seguridad nacional”, impidiéndole acceder a tomos, anexos y peritajes indispensables para controvertir las graves imputaciones en su contra.
Un aspecto llamativo de su defensa es la afirmación de que el proceso judicial se inició a partir de un video anónimo de YouTube. Farías Laguna insiste en que esta supuesta “prueba” carece de la solidez necesaria para sostener una acusación de tal magnitud, sugiriendo una debilidad fundamental en la investigación.
Además, Farías Laguna postula que la investigación lo ha colocado “convenientemente” como único responsable de un entramado que, por su complejidad, sería imposible de operar individualmente. Esta estrategia, según él, lo presenta como culpable de manera anticipada, violando la presunción de inocencia que debería regir en todo proceso legal.
El caso no solo involucra al vicealmirante, sino también a su hermano, Fernando Farías Laguna, quien fue detenido en Argentina tras ingresar al país con documentación falsa. Ambos hermanos son presentados en la narrativa oficial como los únicos artífices de una vasta operación de contrabando, un punto que Farías Laguna refuta enérgicamente.
El contexto del “huachicol fiscal” se remonta a un aseguramiento histórico de 10 millones de litros de diésel en Tamaulipas en marzo de 2025. Este decomiso en el puerto de Tampico y los cateos posteriores en Altamira fueron el detonante de las investigaciones que llevaron a la detención del vicealmirante y a otros implicados.
En su carta, Manuel Roberto Farías Laguna no solo expone sus argumentos, sino que también exige explícitamente el derecho al debido proceso, el acceso total a las pruebas y la garantía de una defensa adecuada, buscando revertir la percepción de culpabilidad anticipada que, según él, se ha generado en su contra.





