La selección de Inglaterra ha marcado un inicio contundente en el Mundial 2026, consolidándose como uno de los serios aspirantes al título tras una convincente victoria de 4-2 sobre Croacia en el Estadio Dallas. El desempeño del “equipo de la rosa” no solo reflejó su potencial ofensivo, sino también una estrategia clara que promete llevarlos lejos en la competencia global.
El marcador se abrió con una polémica jugada. Luka Modric concedió un penalti tras una falta sobre Noni Madueke. Harry Kane, inicialmente, falló el tiro, pero una intervención del VAR determinó que el portero Livakovic se adelantó. En la repetición, Kane no perdonó, poniendo el 1-0.
Croacia, mostrando resiliencia, logró el empate con un potente disparo de Martin Baturina desde fuera del área que se coló lejos del alcance del guardameta. Sin embargo, antes del descanso, Harry Kane firmó su doblete con un certero remate de cabeza tras un tiro de esquina, devolviendo la ventaja a los ingleses.
El partido continuó siendo un vaivén de emociones. Los croatas volvieron a nivelar el marcador justo en el tiempo de compensación del primer tiempo, con Peter Musa aprovechando una jugada dentro del área para batir a Jordan Pickford y colocar el 2-2.
Para la segunda mitad, los ajustes tácticos del técnico Thomas Tuchel se hicieron evidentes. Inglaterra tomó el control definitivo del encuentro, aprovechando las brechas defensivas de Croacia. Jude Bellingham protagonizó una jugada individual espectacular, recorriendo el campo y definiendo con maestría ante la salida de Livakovic para el 3-2.
La sentencia llegó casi al final, cuando Marcus Rashford selló el 4-2 con una definición precisa pegada al poste, acabando con cualquier esperanza croata de remontada. Esta victoria no solo otorga los primeros tres puntos a Inglaterra, sino que envía un claro mensaje al resto de los competidores sobre sus serias intenciones de levantar la Copa del Mundo.





