Detenido en Brasil instructor de rope jumping, acusado de negligencia mortal, quien previamente saltó con un menor

Instructor rope jumping Brasil

Las autoridades brasileñas han puesto bajo arresto a un instructor de rope jumping tras la trágica muerte de una joven durante una actividad de salto. El incidente ha provocado una profunda investigación que, además de los hechos recientes, ha sacado a la luz un video controvertido donde el acusado realizaba un salto extremo con un niño amarrado a su cuerpo años atrás.

El instructor, identificado como Luis Felipe Feliciano Egoroff, fue detenido junto a otros dos compañeros, Vitor de Freitas Gonçalves y Maicon Fernandes Cintra, en relación con el fallecimiento de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años. La joven perdió la vida al caer desde un puente en la ciudad de Limeira, estado de San Pablo, al parecer, sin las cuerdas de seguridad adecuadas.

Durante el proceso de revisión de pruebas, los investigadores descubrieron en las redes sociales de Egoroff una grabación de junio de 2023. En el video, el instructor se lanzaba al vacío desde la misma estructura de 40 metros de altura, el Ponte do Esqueleto, llevando a un niño sujeto a su pecho con un arnés, una imagen que ha generado gran consternación y cuestionamientos sobre la irresponsabilidad en estas prácticas.

Este material formaba parte del contenido promocional que el sospechoso utilizaba para ofrecer sus servicios de turismo de aventura bajo el nombre de “Entre Cuerdas”. Se ha revelado que esta empresa operaba de manera virtual y carecía de la habilitación formal necesaria para llevar a cabo actividades de alto riesgo como el rope jumping, cobrando un aproximado de 180 reales, o 35 dólares estadounidenses, por cada salto.

La justicia brasileña dictó prisión preventiva para los tres implicados, basándose en indicios de un intento de fuga. A pesar de que los acusados niegan su responsabilidad en la muerte de Rodrigues de Freitas, las graves anomalías detectadas en el procedimiento han sido señaladas por referentes del sector, confirmando la negligencia en los protocolos de seguridad.

Marco Antonio Junior, presidente de la Asociación Brasileña de Salto de Cuerda y Péndulo Humano, enfatizó que la actividad exige la presencia de un instructor que sujete la cuerda al cliente y un segundo operario que verifique el anclaje antes del lanzamiento. Según Junior, en el caso de Maria Eduarda, no existió un estándar mínimo de cuidado ni una clara división de funciones, lo que resultó en la fatal omisión de la cuerda de sujeción.

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