La organización Football Supporters Europe (FSE) y la plataforma de defensa del consumidor Euroconsumers han interpuesto una denuncia oficial contra la FIFA ante la Comisión Europea. Ambas entidades acusan al máximo organismo del fútbol mundial de “abusar de su posición de monopolio” en el mercado de venta de entradas para la Copa Mundial de 2026.
Según los denunciantes, la FIFA está imponiendo condiciones de compra que resultarían “inaceptables en un comercio de libre competencia”, utilizando su poder para establecer precios desproporcionadamente altos y un proceso de adquisición poco transparente.
Denuncia por precios exorbitantes
El reclamo principal radica en la “disparidad alarmante” de los costos de los boletos en comparación con ediciones previas del torneo. Las entradas más económicas para la final del Mundial 2026, por ejemplo, alcanzan los 4,185 dólares, lo que representa “siete veces más” que el precio inicial para la final de Qatar 2022.
Para contextualizar, la FSE señala que las localidades más accesibles para la final de la Eurocopa 2024 tenían un costo de tan solo 100 dólares, evidenciando una brecha considerable en la política de precios de la FIFA.
Falta de transparencia en el proceso de compra
La denuncia de FSE y Euroconsumers detalla “seis abusos específicos”. Entre ellos, se destaca la falta de claridad en la fase de grupos, donde los boletos de 60 dólares se agotaron antes de la venta general al público. Otro punto crítico es la incertidumbre sobre la ubicación de los asientos y los equipos participantes al momento de la compra de las entradas, lo que genera desconfianza y limita la capacidad de elección de los aficionados.
Las organizaciones exigen a la Comisión Europea que intervenga y ordene a la FIFA detener la “tarificación dinámica”, una práctica que ajusta los precios en tiempo real. También solicitan que los precios se congelen a los niveles anunciados en diciembre para la próxima fase de venta en abril y que se publique, con al menos 48 horas de antelación, el número de boletos restantes en cada categoría.
Esta acción legal subraya la creciente preocupación de los aficionados por el acceso a eventos deportivos de gran magnitud, instando a una mayor regulación y equidad en la venta de entradas. El resultado de esta denuncia podría sentar un precedente importante para futuras competiciones internacionales.





