Gabriel Soto, reconocido actor de televisión, ha abordado públicamente la naturaleza de su actual relación con su exesposa, Geraldine Bazán. Lejos de los rumores y especulaciones, Soto enfatizó que su vínculo se ha transformado en una dinámica de madurez, centrada por completo en el bienestar y la armonía familiar de sus hijas.
En recientes declaraciones para un programa matutino, el intérprete explicó que los abrazos y gestos de cercanía que se han observado entre ellos son una manifestación clara del gran cariño y respeto que perdura. Aclaró que, a pesar de estas muestras de afecto, no existe una reconciliación amorosa en puerta, disipando cualquier tipo de malentendido entre sus seguidores.
Soto fue enfático al señalar que Geraldine Bazán ocupa y siempre ocupará un lugar fundamental en su vida y en su corazón. Este profundo afecto se debe, principalmente, a que es la madre de sus dos hijas, Elissa Marie y Alexa Miranda. Compartió, a modo de ejemplo, que ambos la acompañaron al aeropuerto durante la madrugada para despedir a una de sus pequeñas que partía a un campamento.
El actor subrayó que, si bien ya no comparten una vida de pareja, la unión como familia permanece inalterable. “Finalmente somos una familia, a lo mejor no estamos juntos, pero finalmente vamos a estar unidos para siempre por el bien de nuestras hijas”, expresó, resumiendo la filosofía que ambos padres han adoptado para conducir esta etapa de sus vidas.
Recientemente, Geraldine Bazán revivió momentos del pasado al compartir una fotografía de su boda con Gabriel Soto en redes sociales, sumándose a una popular tendencia. Consultado al respecto, Soto se pronunció con consideración, reconociendo la trascendencia de aquel evento en sus vidas.
“Fue un evento muy importante para todos: para mí, para ella, para mis hijas, para nuestras familias. Fue una ceremonia que marcó nuestras vidas y es parte de nuestra historia”, afirmó. El actor reconoció la relevancia de esa década de relación que compartieron, un periodo que dejó una huella significativa en ambos y en sus respectivos entornos.
Finalmente, Gabriel Soto reiteró que el fruto más valioso de su unión son sus dos “bendiciones”, sus hijas. Ellas representan el lazo inquebrantable y el motivo principal por el que la relación entre los actores se mantiene cordial y respetuosa, priorizando siempre la estabilidad y felicidad de las menores.





