El gobierno federal de México, en colaboración con el sector bancario, ha anunciado una medida trascendental para aliviar la carga económica de los ciudadanos. A partir del 1 de mayo, y por un periodo de seis meses, se eliminarán las comisiones por transacciones digitales en la compra de combustibles, como gasolina y diésel.
Esta iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Edgar Amador, busca impactar directamente en el precio final de los hidrocarburos. La finalidad es proteger la economía de las familias mexicanas, especialmente en un contexto de fluctuaciones internacionales en los costos del petróleo.
Actualmente, una parte significativa de las compras de combustible, casi el 50%, se realiza en efectivo debido a las comisiones que las gasolineras trasladan a los consumidores por el uso de tarjetas. Con este acuerdo, el pago mediante tarjetas de débito, que antes implicaba una comisión del 0.45%, será completamente gratuito, representando un ahorro promedio por transacción.
De manera similar, los usuarios de tarjetas de crédito verán desaparecer la comisión del 1% que se aplicaba anteriormente, lo que se traduce en un ahorro considerable por cada carga. Aquellos que utilicen la Valera de Red Cerrada también se beneficiarán con un descuento de 1.10 pesos por cada compra realizada.
Emilio Romano Mussali, presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Bancos de México (ABM), reafirmó el compromiso de la banca con las políticas gubernamentales destinadas a salvaguardar el poder adquisitivo de los mexicanos. Destacó que esta acción es crucial para contener los precios de los combustibles y evitar incrementos en cadena.
Esta estrategia no solo es una respuesta inmediata a las presiones inflacionarias y los conflictos geopolíticos, sino que también representa un paso fundamental hacia un objetivo más ambicioso: la reducción gradual del uso de efectivo en las transacciones de compra de combustibles a nivel nacional. La medida estará vigente hasta el 31 de octubre, marcando una ventana de oportunidad para los consumidores.





