Guatemala ha dado un paso trascendental al aceptar la implementación de operaciones militares conjuntas con las fuerzas armadas de Estados Unidos. Este acuerdo estratégico tiene como objetivo principal enfrentar y desmantelar a las poderosas organizaciones de narcotráfico que operan dentro del país centroamericano, consolidando una nueva fase en la lucha regional contra el crimen organizado.
La decisión, confirmada por el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo durante una conversación con Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, contempla tanto ataques aéreos como otras modalidades de intervención militar. Se espera que estas operaciones conjuntas puedan iniciar tan pronto como el próximo mes, marcando un hito en la cooperación bilateral en materia de seguridad.
La oficina presidencial de Guatemala corroboró a The New York Times que el país ha enviado una solicitud formal a Hegseth, buscando “cooperación en operaciones lideradas por las fuerzas de seguridad guatemaltecas contra organizaciones de narcotráfico”. Este diálogo clave para ultimar los detalles del pacto se llevó a cabo telefónicamente el pasado 19 de mayo.
Guatemala se convierte así en el segundo país de la región en permitir este tipo de acciones militares conjuntas en su territorio contra grupos delictivos. Previamente, Ecuador ya había sellado un acuerdo similar a principios de año, donde fuerzas estadounidenses brindan asesoramiento y apoyo, incluyendo ataques aéreos, a los soldados ecuatorianos en su lucha contra el narcotráfico, en un esfuerzo por mitigar la escalada de violencia en el país andino.
Este pacto forma parte de una estrategia más ambiciosa por parte del gobierno de Donald Trump para presionar a diversas naciones latinoamericanas a que acepten operaciones colaborativas dentro de sus fronteras. Fuentes cercanas a los planes indican que Honduras es otro de los países que el Departamento de Defensa de Estados Unidos tiene en la mira para asegurar una cooperación militar conjunta en el futuro cercano.





