La economía mexicana, según las recientes estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), experimentó un crecimiento anual moderado del 0.2% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este avance, sin embargo, se percibe como limitado y revela una pérdida de dinamismo general.
El impulso principal provino del sector terciario, que agrupa actividades relacionadas con los servicios como el turismo y el transporte, el cual registró un incremento del 0.9% anual. En contraste, las actividades primarias, que engloban la agricultura y la ganadería, retrocedieron un 0.1%, mientras que el sector secundario, que incluye la industria y la construcción, cayó un 1.1%.
Una perspectiva menos alentadora emerge de la comparación trimestral. Respecto al último trimestre de 2025, la actividad económica del país sufrió una contracción del 0.8%. Esta disminución sugiere una desaceleración más pronunciada al cierre del año anterior y en el inicio del actual.
Analizando los componentes en la comparación trimestral, la caída fue generalizada. Las actividades primarias experimentaron un retroceso del 1.4%, mientras que las secundarias disminuyeron un 1.1%. Incluso el sector terciario, motor del crecimiento anual, mostró una contracción del 0.6% en este periodo de referencia, indicando una merma en su habitual fortaleza.
El Inegi destaca que estas cifras corresponden a la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral (EOPIBT), la cual proporciona una visión anticipada del desempeño económico. Estos datos preliminares son cruciales para entender las tendencias y la evolución de las actividades económicas en el corto plazo, y se basan en información estadística disponible y modelos econométricos.





