Un encuentro a puerta cerrada tuvo lugar recientemente entre la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, y el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch. La cita se llevó a cabo en las instalaciones de la SSPC en la Ciudad de México.
El objetivo principal de esta reunión fue examinar de cerca un operativo de seguridad que generó gran controversia en el estado de Chihuahua. Este incidente ha escalado las tensiones entre las administraciones federal y estatal, captando la atención mediática y política.
La polémica central radica en la supuesta participación de agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en dicho operativo, una situación que ha levantado múltiples interrogantes sobre la soberanía y la coordinación en materia de seguridad nacional.
El ambiente previo a este diálogo ya era tenso, especialmente luego de que trascendiera que la gobernadora Campos no habría respondido a una llamada de la Presidenta de la República. Este antecedente añadió un matiz particular al encuentro con Harfuch.
La caravana de vehículos que transportaba a la gobernadora Campos llegó a la sede de la SSPC alrededor de las 11:05 horas, y la mandataria se retiró aproximadamente a las 12:04 horas, indicando que la discusión fue concisa y directa.
Aunque los detalles específicos de lo acordado no se hicieron públicos de inmediato, la breve duración de la reunión sugiere un intercambio focalizado en los puntos críticos del controvertido esquema de seguridad en Chihuahua y la presencia de actores externos.





