Una significativa modificación legislativa ha entrado en vigor, otorgando a la Guardia Nacional nuevas y ampliadas facultades en materia de tránsito para las carreteras y puentes de jurisdicción federal en México. Este decreto, publicado recientemente en el Diario Oficial de la Federación, busca modernizar el marco legal de seguridad vial y reforzar las condiciones físico-mecánicas de los vehículos que circulan por estas vías.
Entre las atribuciones más destacadas, el personal de la Guardia Nacional ahora estará facultado para realizar inspecciones vehiculares, dirigir el flujo del tránsito y verificar el correcto funcionamiento de los sistemas de frenado. Asimismo, podrá emitir dictámenes técnicos en caso de incidentes y formalizar actas-convenio en aquellos hechos de tránsito que lo ameriten.
La reforma también endurece las normativas y sanciones para los conductores que infrinjan las disposiciones del Reglamento. Se prevén multas más estrictas por el incumplimiento de los lineamientos de seguridad vial y por omisiones en las revisiones de operatividad de las unidades. Esta medida subraya el compromiso con la reducción de accidentes y la protección de los usuarios.
Un aspecto crucial de la enmienda es el fortalecimiento de la colaboración interinstitucional. La Guardia Nacional trabajará de la mano con las dependencias de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para garantizar la seguridad de los usuarios y contribuir a la disminución de la siniestralidad en la red carretera federal.
Es importante señalar que los conductores que se opongan a las indicaciones emitidas por los elementos de la Guardia Nacional, o que se resistan a cumplir sus instrucciones, podrán ser detenidos y presentados ante el Ministerio Público. Esta acción se fundamentará en el delito de desobediencia y resistencia de particulares, conforme al Código Penal Federal, sin perjuicio de otras responsabilidades legales.
Los uniformados seguirán un procedimiento claro al detener un vehículo. Por seguridad, instruirán a los ocupantes a permanecer dentro de la unidad hasta nueva indicación. Posteriormente, solicitarán la licencia de conducir y tarjeta de circulación, así como cualquier otra documentación pertinente, para su verificación. En caso de infracción, se llenará la boleta correspondiente con toda la información legible y se aplicará la sanción pertinente al infractor.





