Una nueva controversia sacude el mundo de los certámenes de belleza, involucrando a destacadas figuras de Miss Universo. Las exreinas Lupita Jones y Andrea Meza han alzado la voz en respuesta a Fátima Bosch, la actual Miss Universo, por sus comentarios sobre la participación en el concurso.
La polémica surgió a raíz de un foro de mujeres en El Salvador, donde Fátima Bosch aconsejó a las jóvenes reconsiderar su ingreso a los certámenes de belleza. “Yo no le aconsejaría a nadie que se meta a un concurso de belleza, la verdad. Yo soy sincera”, afirmó, basándose en su propia experiencia.
Bosch detalló los desafíos enfrentados desde su coronación, haciendo hincapié en que los concursos no siempre están “acostumbrados a una mujer real, a una mujer que no entra en las tallas que quieren, a una mujer con voz”. No obstante, aclaró que si el objetivo es cambiar el molde y promover un proyecto humanitario, el certamen puede ser una plataforma valiosa.
Las reacciones de Lupita Jones y Andrea Meza
Las declaraciones de Fátima no tardaron en generar una fuerte respuesta. Desde el panel de “Mesa Caliente” de Telemundo, Lupita Jones, Miss Universo 1991, defendió enérgicamente el prestigio y el legado construido por décadas de reinas de belleza. Jones recordó que “habemos muchas otras, 70 y tantas Miss Universos, antes de ella que hemos dejado también un legado”.
Lupita subrayó que Miss Universo no es solo un escaparate de belleza física, sino una plataforma para impulsar proyectos y causas sociales. “No te metas a un concurso de belleza para que te digan que eres muy bonita, ya lo eres. Métete para darle un sentido valioso a lo que hagas”, sentenció, pidiendo a Bosch no olvidar el trabajo de sus predecesoras.
Por su parte, Andrea Meza, Miss Universo 2020, manifestó su alegría por la aclaración posterior de Fátima Bosch. Meza sugirió que Bosch pudo haber sido víctima de los nervios y de la presión mediática, lo que pudo haber provocado una mala interpretación de sus palabras iniciales.
La exreina también destacó la importancia de un sólido acompañamiento para las participantes y las ganadoras durante su reinado, especialmente ante la visibilidad y las críticas constantes. A pesar de las tensiones, el incidente pone de manifiesto la evolución y los desafíos inherentes a los certámenes de belleza contemporáneos.





