La Ciudad de México se prepara para una importante movilización ciudadana en defensa de Mahahual, Quintana Roo. Activistas y organizaciones ambientales han convocado a una protesta pacífica contra el desarrollo turístico “Perfect Day México”, impulsado por la gigante de cruceros Royal Caribbean, ante la preocupación por su impacto en el frágil ecosistema del Caribe mexicano.
El proyecto ha generado un amplio rechazo debido a las posibles afectaciones a la riqueza natural de la región, incluyendo sus arrecifes coralinos, manglares y la variada fauna marina. Colectivos como Sélvame MX han intensificado sus esfuerzos de difusión y llamado a la acción, utilizando las redes sociales para movilizar a la población.
La convocatoria para la manifestación se difundió ampliamente, alcanzando a miles de personas en plataformas digitales y generando un gran interés en la protección ambiental. La protesta está programada para el próximo jueves 21 de mayo a las 9:00 horas, frente a las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en la Ciudad de México.
Los organizadores instan a los participantes a llevar pancartas y mensajes claros en apoyo a la conservación de especies emblemáticas de Mahahual, como los manatíes, tortugas marinas y delfines. Se busca crear conciencia sobre la urgencia de salvaguardar estos hábitats cruciales.
Defensa digital y llamados a la acción
Más allá de la movilización presencial, la defensa de Mahahual ha tomado fuerza en el ámbito digital. Greenpeace México encabeza una petición en línea, “Royal Caribbean: ¡México no es tu parque de diversiones”, que ya ha recolectado más de medio millón de firmas y sigue sumando apoyos ciudadanos.
Asimismo, la plataforma Change.org aloja otra campaña significativa, “@Claudiashein: Salvemos Mahahual – Detengamos el proyecto destructivo de Royal Caribbean”. Esta iniciativa ha superado los 2.5 millones de respaldos digitales, evidenciando una masiva participación en la lucha por el futuro ecológico de la zona.
Los ambientalistas no solo alertan sobre los daños ecológicos potenciales, sino también sobre las consecuencias sociales del megaproyecto. La transformación del entorno podría generar un desplazamiento de las dinámicas comunitarias y afectar el modo de vida local en Quintana Roo, lo que añade otra capa de complejidad al debate.





