Muere Ana Luisa Peluffo, figura del Cine de Oro mexicano

Fallece en Jalisco; familia pide privacidad

La actriz Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más reconocibles del cine mexicano del siglo XX y con amplia presencia en televisión, murió este miércoles 4 de marzo de 2026, informó su familia mediante un comunicado. De acuerdo con ese mensaje, la intérprete falleció “en paz” en su rancho en Jalisco, acompañada por sus seres queridos, y los servicios funerarios se realizarán de forma íntima y privada, en apego a su voluntad. La familia agradeció las muestras de cariño y solicitó respeto en el duelo.

La noticia provocó reacciones en el medio artístico por el peso simbólico de Peluffo dentro de una época que marcó la identidad cinematográfica nacional. Medios internacionales y nacionales la han descrito como un ícono transgresor por la manera en que desafió convenciones de su tiempo, especialmente por escenas que abrieron debate público en los años cincuenta.

Una trayectoria entre cine, teatro y telenovelas

Peluffo inició su recorrido profesional muy joven y su debut en pantalla se remonta a la película estadounidense “Tarzan and the Mermaids” (Tarzán y las sirenas, 1948), donde tuvo una participación temprana que adelantaba su proyección más allá de México.
Con el paso de los años consolidó una filmografía extensa y diversa. En televisión, su nombre quedó ligado a títulos populares de la narrativa melodramática: participó en telenovelas como El pecado de Oyuki, Marimar, Lazos de amor y Contra viento y marea, producciones que acercaron su figura a nuevas generaciones y la mantuvieron vigente en la cultura popular.

En el cine, además de su trabajo en cintas emblemáticas de distintas épocas, su presencia es recordada por combinar glamour clásico con una imagen desafiante para los estándares morales de mediados del siglo XX. Ese perfil “vanguardista y audaz” —como lo definen algunas semblanzas recientes— fue parte de su sello: una actriz capaz de transitar entre el drama, el espectáculo y la televisión sin perder identidad.

Un símbolo de ruptura: “La fuerza del deseo” y el debate cultural

El punto que suele aparecer como hito en su carrera es “La fuerza del deseo” (1955), película asociada al que muchos recuentos consideran el primer desnudo artístico con gran resonancia en el cine mexicano. La secuencia detonó controversia y censura en su momento, pero también colocó a Peluffo como una figura que abrió discusión sobre representación del cuerpo, moral pública y libertad artística.

A partir de esa etapa, su figura quedó instalada en el imaginario del espectáculo como una actriz dispuesta a desafiar límites, aunque su carrera no se redujo a ese episodio: alternó proyectos nacionales e internacionales y mantuvo actividad en distintos formatos. Con el paso del tiempo, su nombre se convirtió en referencia obligada cuando se habla de transformaciones culturales en el entretenimiento mexicano, especialmente de la transición entre una época de códigos estrictos y otra de mayor apertura.

El fallecimiento de Ana Luisa Peluffo cierra un capítulo de la memoria del Cine de Oro y de la televisión que marcó décadas. Más allá del debate que su trabajo provocó, su legado permanece en la historia del séptimo arte nacional y en una audiencia que la recuerda como una intérprete con presencia, oficio y una identidad artística difícil de encasillar.

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