La modernización del Estadio Banorte, un recinto clave para el fútbol nacional, experimentará una pausa momentánea en sus trabajos. Esta interrupción se debe a la inminente celebración de un partido amistoso de alto perfil, que enfrentará a la Selección Mexicana contra su homóloga de Portugal.
El encuentro, programado para el sábado 28 de marzo, ha motivado la suspensión de las actividades de remodelación por un periodo de aproximadamente tres días. Los trabajadores encargados de las obras han sido notificados para detener sus labores entre el miércoles y jueves, con miras a retomarlas el domingo o lunes siguiente.
No obstante, la pausa no será total. Un equipo selecto de personal esencial, que incluye a especialistas en limpieza, electricidad y mantenimiento de zonas VIP y palcos, continuará sus funciones de manera regular. Su presencia es crucial para garantizar que el estadio cumpla con los estándares requeridos para un evento de esta magnitud.
El principal objetivo de esta detención temporal es permitir una preparación exhaustiva del inmueble. Durante los días previos al partido, el personal se dedicará a la limpieza profunda y a ultimar detalles estéticos, asegurando que el Estadio Banorte luzca impecable para su “re-inauguración” ante la afición y los equipos.
En los alrededores del estadio, los avances son notables. La zona ha sido completamente pavimentada y ya se observan las primeras vallas de seguridad. Estas medidas buscan optimizar el flujo de aficionados y garantizar un acceso ordenado y seguro para todos los asistentes al esperado cotejo.
La Selección Mexicana, por su parte, tiene previsto un entrenamiento a puerta cerrada en el Estadio Banorte el viernes 27 de marzo. Esta sesión será fundamental para que los jugadores se adapten al terreno de juego, que ha sido completamente renovado como parte de las obras de modernización.
Se espera que, con esta pausa estratégica y el esfuerzo concentrado del personal, el Estadio Banorte esté en condiciones óptimas para el 28 de marzo. El compromiso es ofrecer una experiencia de primer nivel tanto a los equipos como a los miles de aficionados que acudirán a presenciar el duelo entre México y Portugal.





