Autoridades de Mali, en África, investigan el asesinato de la influencer Mariam Cisse, una joven muy popular en redes sociales, quien fue agredida por apoyar al ejército de ese país. Según medios locales, la creadora de contenido fue secuestrada y asesinada públicamente mientras realizaba una transmisión en vivo. El crimen ocurrió el 6 de noviembre en la ciudad de Tonka y ha sido relacionado con terroristas del grupo yihadista Jama’at Nasr al-Islam wal-Muslimin (JNIM), vinculado a Al Qaeda.
La información oficial del caso sugiere que Mariam transmitía desde una feria local cuando varios hombres armados irrumpieron en el lugar. En el video se observa a la joven sorprendida mientras los atacantes la obligan a bajar del escenario. Testigos contaron que la acusaban de colaborar con el ejército y la subieron a una motocicleta a la fuerza.
Momentos después, la transmisión se interrumpió. Quienes estaban conectados pensaron que se trataba de una falla técnica, pero poco después se supo que Mariam había sido secuestrada; fue su familia la que denunció los hechos, pero las autoridades no lograron localizarla a tiempo.
Al día siguiente, los agresores llevaron a la joven a la Plaza de la Independencia de Tonka, donde la ejecutaron frente a decenas de personas, incluida su familia. Su hermano contó que los hombres la acusaron de “traición” y la obligaron a arrodillarse antes de dispararle.
La asesinaron frente al público

“Ella no hizo nada malo, solo hablaba con esperanza y apoyaba a los soldados que protegen al pueblo”, dijo su hermano entre lágrimas a medios locales. Los atacantes se marcharon del lugar sin que ninguna autoridad interviniera ni intentara detenerlos.
La escena fue presenciada por vecinos que no pudieron hacer nada por miedo. Algunos grabaron lo ocurrido. Mariam Cisse era muy conocida en redes sociales, especialmente en TikTok, donde tenía más de 90 mil seguidores. En sus videos hablaba de esperanza, unidad y orgullo por su país, además, a menudo aparecía usando ropa militar para mostrar apoyo a los soldados de Mali.
Sus mensajes positivos le habían ganado miles de seguidores jóvenes que veían en ella un ejemplo de fortaleza. Tras su muerte, las redes se llenaron de homenajes con frases como “Justicia para Mariam” y “Tu voz no será silenciada”.
La acusan falsamente de colaborar con el ejército

De acuerdo con medios locales, los agresores acusaron a Mariam de entregar información al ejército. Sin embargo, su familia aseguró que nunca tuvo contacto directo con militares. Solo compartía mensajes de apoyo, sin participar en actividades políticas o de seguridad.
Las autoridades locales confirmaron que investigan el caso, aunque hasta el momento no hay detenidos ni se ha identificado al grupo responsable del ataque. Mientras que los familiares, amigos y seguidores exigieron justicia y mayor protección para quienes usan redes sociales para expresarse.
El cuerpo de la influencer fue enterrado al día siguiente en una ceremonia sencilla. En su tumba colocaron flores, fotografías y carteles con mensajes de esperanza y fortaleza.





