La presidenta Claudia Sheinbaum ha emitido una contundente advertencia sobre lo que percibe como una colaboración activa entre facciones ultraconservadoras de Estados Unidos y ciertos grupos de derecha dentro de México. Según la mandataria, estas alianzas tienen como objetivo principal desestabilizar la relación bilateral entre ambas naciones y ejercer una influencia negativa en el panorama político interno de México.
Sheinbaum explicó que el propósito central de estas uniones es impactar la vida política de su administración, especialmente de cara a las próximas elecciones presidenciales de 2027 en México y los comicios estadounidenses programados para noviembre. Afirma que se busca generar una narrativa adversa para el gobierno de la Cuarta Transformación.
La presidenta señaló que, detrás de una serie de “noticias falsas” y reportajes críticos publicados en medios de comunicación estadounidenses, particularmente en temas sensibles como el narcotráfico y el fentanilo, existe una estrategia deliberada para desacreditar la imagen de México y de su gobierno. Considera estos esfuerzos como parte integral de la misma campaña.
⚠️🇲🇽 | Sheinbaum denuncia llamados vi0l3nt0s desde la ultraderecha
“Nos quieren colocar en esta circunstancia desde la ultraderecha, que está llamando a la vi0l3nc1a”, advirtió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, al denunciar intentos de generar confrontación en… pic.twitter.com/eWP8z5ZMe5
— AD Noticias (@ADNoticiasMex) June 9, 2026
Sheinbaum también hizo referencia a un evento organizado por la American Society, al que asistieron representantes de partidos de oposición como el PAN y el PRI. Cuestionó la motivación detrás de este encuentro, sugiriendo que fue promovido por sectores interesados en deteriorar los lazos entre México y Estados Unidos, e incluso inquirió públicamente sobre el financiamiento de dicho evento.
Pese a estas advertencias sobre posibles injerencias externas, Sheinbaum aseguró que la comunicación y cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos se mantienen en buenos términos. Destacó encuentros recientes enfocados en seguridad y colaboración marítima como prueba de la solidez de la relación institucional a nivel gubernamental.
Reiteró que la postura de su administración se fundamenta en los principios inquebrantables de soberanía nacional, no intervención y una colaboración respetuosa. Enfatizó que las decisiones internas de México corresponden exclusivamente a los ciudadanos mexicanos, reafirmando la autonomía del país en su política exterior y doméstica.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum concluyó que los intentos por generar confrontación entre ambas naciones no lograrán prosperar. Atribuyó esta resiliencia al amplio respaldo popular con el que cuenta su gobierno, sosteniendo que la ciudadanía apoya firmemente la defensa de la soberanía y la construcción de una buena relación bilateral.





