El Departamento de Defensa de Estados Unidos, comúnmente conocido como el Pentágono, ha declinado especular sobre informaciones que sugieren una intensificación de sus planes para una posible intervención militar en Cuba. Esta postura surge tras un reporte de USA Today que generó incertidumbre sobre las futuras acciones de Washington hacia la isla caribeña.
Según funcionarios anónimos citados por el periódico USA Today, el Pentágono estaría desarrollando estrategias detalladas relacionadas con Cuba, a la espera de recibir instrucciones directas del presidente estadounidense. Ante la consulta de la agencia EFE, el Departamento de Guerra respondió que no comentaría sobre “escenarios hipotéticos”, reafirmando la preparación de sus fuerzas armadas para ejecutar cualquier orden presidencial.
Estas revelaciones emergen en un periodo de crecientes medidas restrictivas impuestas por Estados Unidos contra La Habana. Dichas acciones incluyen limitaciones en el suministro de petróleo y otras presiones económicas, diseñadas para propiciar cambios políticos en el régimen cubano, tal como lo ha documentado el medio Cibercuba, enfocado en la diáspora cubana.
El propio presidente Donald Trump ha mantenido una retórica firme respecto a Cuba, a menudo posicionándola como su próximo objetivo después de Irán. “Creo que tendré el honor de tomar Cuba”, ha declarado en diversas ocasiones, añadiendo la ambigua frase: “Puede ser una toma de control amistosa… o no”, lo que alimenta la especulación sobre la naturaleza de una posible acción.
El mes pasado, el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, desestimó enérgicamente los reportes de prensa no oficiales sobre las relaciones entre ambos países. Rubio fue tajante al afirmar que “cualquier reporte sobre Cuba que no venga de nosotros es mentira”, buscando así desacreditar informes de medios como USA Today o The New York Times, en un ambiente de alta sensibilidad política.
Las tensiones bilaterales se agudizaron significativamente en enero, con un nuevo repunte esta semana. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, acusó directamente a Washington de intimidar a las naciones que intentan comerciar con Cuba y defendió el derecho soberano del país a importar combustibles esenciales.
La administración Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel, bloqueando específicamente los envíos de crudo venezolano, una medida implementada tras la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Este bloqueo petrolero de los últimos tres meses ha exacerbado una profunda crisis estructural que la isla arrastra desde hace más seis años, con una contracción económica del 15 % entre 2020 y 2025.





