El reconocido actor Miles Teller, famoso por sus papeles en producciones como “Whiplash” y “Top Gun: Maverick”, ha dado un importante paso en el ámbito empresarial al consolidar una notable fortuna. Recientemente, se anunció la venta de su participación en una exitosa compañía de cócteles enlatados, una operación valorada en 325 millones de dólares.
A pesar de esta millonaria transacción, el intérprete de 39 años ha querido aclarar enfáticamente que este logro financiero no significa su retiro de la actuación. “No pienso retirarme de la actuación pronto”, declaró a The Hollywood Reporter, disipando cualquier especulación sobre el fin de su carrera cinematográfica.
Teller adquirió una participación minoritaria en The Long Drink Company en 2019, una empresa finlandesa productora de una bebida alcohólica espumosa con sabores frutales. La totalidad de esta compañía ha sido ahora vendida al Grupo Mark Anthony, un gigante del sector de bebidas alcohólicas, conocido por ser el creador de la popular marca White Claw.
El actor se suma así a una creciente lista de celebridades que han incursionado exitosamente en el negocio de las bebidas alcohólicas, expandiendo sus fuentes de ingresos más allá de la pantalla. Figuras como Ryan Reynolds, quien vendió su marca de ginebra, y George Clooney, con su tequila, son ejemplos de este lucrativo modelo.
La conexión de Teller con The Long Drink surgió de forma inesperada. Tras probar la bebida en una bodega del Lower East Side, quedó tan impresionado que decidió invertir en la marca. Su capital fue crucial para financiar campañas de marketing innovadoras, muchas de ellas protagonizadas por memes, lo que ayudó a triplicar las ventas y posicionar a la marca como una de las más grandes en su categoría.
Un aspecto distintivo de la estrategia de Teller ha sido su decisión de no utilizar su fama directamente en las campañas de la marca. A diferencia de otros artistas, se enorgullece de haber contribuido al éxito de la empresa sin depender de su imagen personal en redes sociales, donde el actor mantiene una presencia mínima.
Para Teller, esta experiencia también ha reforzado su convicción sobre vivir sin la constante exposición que demandan las plataformas digitales. “Nunca pensé que a la gente le importaría saber lo que hago todo el tiempo”, comenta, prefiriendo que el público lo conozca a través de sus trabajos cinematográficos y su relación genuina con proyectos como Long Drink.
Aunque la transacción se describe como una “venta”, el actor la percibe más como una nueva etapa y una asociación estratégica. Asegura que la adquisición por parte del Grupo Mark Anthony es una oportunidad para el continuo crecimiento de la marca, más que un punto final en su involucramiento.





