Alberta votará en referéndum preliminar sobre su posible separación de Canadá

Referéndum Alberta Canadá

La provincia de Alberta, rica en petróleo y ubicada en Canadá, tiene previsto celebrar un referéndum crucial el próximo octubre. Este plebiscito no abordará directamente la independencia de la nación, sino que planteará la pregunta de si los votantes consideran oportuno avanzar hacia la celebración de una consulta vinculante sobre la separación.

La primera ministra provincial, Danielle Smith, ha sido enfática al declarar su respaldo a la permanencia de Alberta dentro de Canadá. Sin embargo, su gobierno ha impulsado esta votación con la intención de apaciguar a las facciones más nacionalistas dentro de su propio partido, el Conservador Unido.

Expertos como Ian Brodie, exjefe de gabinete del exprimer ministro Stephen Harper, señalan que esta estrategia permite a los votantes indecisos inclinarse en contra de una separación directa, al presentarse como una decisión previa y menos definitiva. La pregunta diseñada por el gobierno albertense busca precisamente esa ambigüedad: si Alberta debe permanecer en Canadá o tomar medidas constitucionales para un referéndum vinculante de salida.

Daniel Béland, profesor de ciencias políticas en la Universidad McGill, compara la postura de Smith con la de David Cameron antes del Brexit, quien aceptó el referéndum como una forma de manejar las divisiones internas de su partido, a pesar de no desear la salida. Este enfoque busca enviar un mensaje político al gobierno federal sin asumir el riesgo inmediato de una secesión.

El gobierno federal liberal, encabezado por el primer ministro Mark Carney, ha manifestado su convicción de que los intereses de todos los canadienses, incluyendo los habitantes de Alberta, se sirven mejor a través de la colaboración. Dominic LeBlanc, ministro federal de Asuntos Intergubernamentales, reforzó esta idea en sus declaraciones.

Un fallo de la Corte Suprema de 1998 establece que ninguna provincia canadiense puede declararse independiente de forma unilateral, lo que añade una capa de complejidad a cualquier proceso de separación. Por lo tanto, un voto afirmativo en un referéndum vinculante solo daría pie a negociaciones con Ottawa, no a una independencia inmediata.

Aunque el apoyo actual a la separación en Alberta se sitúa por debajo del 30 por ciento, Daniel Béland subraya que las campañas previas a la votación pueden influir significativamente en el resultado. La formulación de la pregunta es clave para permitir a los votantes expresar su descontento sin cruzar un punto de no retorno.

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