Un nuevo libro del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, ha desatado una notable controversia a nivel binacional, generando especial atención sobre el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
En su obra “Borderlands: My fight for an inclusive America”, cuya publicación está programada para el 28 de julio, Salazar detalla una supuesta inquietud del entonces mandatario mexicano respecto a posibles declaraciones de Ismael “El Mayo” Zambada.
Según el exdiplomático, esta preocupación le fue comunicada por un influyente empresario mexicano, a quien describe como un “susurrador” y confidente cercano de López Obrador. Este intermediario habría expresado temor a que Zambada “soltara la sopa” en Estados Unidos sobre funcionarios del gobierno mexicano.
Más allá de estas revelaciones, el libro también aborda las críticas de Ken Salazar a diversas políticas del gobierno de México. Entre ellas, se destaca su desacuerdo con la estrategia de seguridad “abrazos no balazos” y la reforma judicial propuesta, argumentando que podrían comprometer la integridad de las instituciones frente a la influencia de cárteles transnacionales.
Salazar sostiene que la administración de López Obrador fracasó en su enfoque de seguridad. Además, su libro amplía la discusión hacia los desafíos migratorios y las decisiones políticas de la administración Biden, señalando errores en la gestión de la frontera y en la designación de responsables para esta compleja problemática.
En un contexto más amplio, “Borderlands” busca promover una visión integracionista de América del Norte, enfatizando la necesidad de una cooperación coordinada entre los tres países para contrarrestar el divisionismo y fortalecer la región. El exembajador incluso considera que Donald Trump tenía cierta razón en su visión sobre la obsolescencia e inseguridad de la frontera.
El autor también comparte sus propias reflexiones sobre la política estadounidense, incluyendo su consideración de buscar la postulación demócrata a la presidencia en 2024, una aspiración que no se concretó al evitar el partido las primarias en favor de Kamala Harris. Aún no se anticipa si buscará la presidencia en 2028.





