Se ha levantado una seria acusación sobre el presunto uso indebido de los consulados mexicanos en Estados Unidos. La denuncia apunta a que estas representaciones diplomáticas estarían siendo operadas como extensiones partidistas del partido Morena, contraviniendo su carácter de instituciones neutrales del Estado.
En el centro de esta controversia se encuentra Alejandro Robles, quien ejerce como secretario para Mexicanos en el Exterior de Morena. Según la investigación, Robles ha encabezado diversas actividades proselitistas, incluyendo reuniones con activistas migrantes y la promoción de afiliaciones al partido en sedes consulares.
Durante el último año, Robles habría sostenido encuentros con al menos media docena de cónsules mexicanos en territorio estadounidense. Estos acercamientos incluyen visitas a sedes consulares en ciudades clave como Los Ángeles, Sacramento, Las Vegas, Nueva York, Houston y Austin.
En algunos de estos encuentros, las conversaciones trascendieron lo diplomático para adentrarse en la esfera política. Se documentó cómo Robles felicitó a un cónsul por su alineación con la “Cuarta Transformación” y debatió sobre políticas del gobierno estadounidense con otro, lo que subraya el matiz partidista de estas interacciones.
Estas actividades se contraponen directamente a las declaraciones de la actual presidenta, Claudia Sheinbaum, quien ha negado rotundamente cualquier instrumentalización de las representaciones consulares con fines partidistas. La evidencia recopilada sugiere una práctica que desafía esta postura oficial.
El uso de oficinas consulares para promover la agenda de un partido político podría generar preocupaciones sobre la imparcialidad del servicio diplomático. Además, plantearía interrogantes sobre la observancia de las normativas que rigen la operación de las embajadas y consulados en el extranjero, esenciales para mantener la neutralidad del Estado.





